viernes, 18 de mayo de 2012

Arando.



-Hola Miguelito, ven y siéntate en mi regazo de anciana que te quiero contar una historia. 

- Vale abuelita, pero date prisa que tengo que ayudar a padre a arar

- Claro nietecito, tú siempre tan responsable y trabajador. No sé a quién habrás salido.
- Bueno abuelita, ¿Cuál es esa historia que le gustaría contarme? 
- Tenemos que remontarnos al año 2008, hace ya más de 40 años.  Ya soy una pobre vieja, como bien sabes, pero  guardo mucha sabiduría en mi interior. 
- Lo sé abuela, madre siempre dice, cuando tú no estás, que eres una vieja hija de puta. 
- Jajaja! ay! tu madre, menuda zorra está hecha, cuanto la quiero. Pero bueno, nietecito mío, vamos al grano. 

"Corría el año 2008, España estaba en su mejor momento económico y social, todos parecíamos felices, ganamos la Eurocopa y dejaron casarse a los maricones, por aquel entonces podían hasta besarse en la boca por la calle…" 

 - ¿BESARSE? ¡No puedo creerlo! ¡Qué horribles cosas me relata abuela!

- Bueno niño, cállate un rato y déjame seguir. 

"El gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero entraba en su segunda legislatura, la primera la había ganado por un atentado de no sé qué cojones en Atocha, que por aquel entonces era la estación de trenes más importante de Madrid y ahora es donde se han instalado las oficinas para administrar las cartillas de racionamiento. Pero eso es otro tema." 

"Todos parecíamos felices, como completos imbéciles,  ignorábamos el tormentoso futuro que nos acechaba. Lo que en un principio se denominó "pequeña desaceleración económica" nos pisaba los talones y pronto los sueños de todos los españoles se iban a desmoronar como un castillo de naipes" 

- ¿Eso es lo que nos llevó a la segunda guerra civil española? 

- Sin  duda fue el desencadenante, pero lo que aún no sabíamos es que las cosas cada vez se iban a poner peor. 

"Después de que el gobierno de Zapatero se viniese abajo  se adelantaron las elecciones y en noviembre del 2011 el partido popular entró en el poder encabezado por Mariano Rajoy, muchos eran los que afirmaban que tenía una discapacidad mental y tendencias homosexuales, aunque eso ya da igual porque  está muerto, y ya sabes nietecito que hablar mal de los muertos es un pecado mortal. Dejémoslo en que no tenía ni puta idea de lo que hacía”


- ¿Cómo murió? 
- Nunca se supo, algunos dicen que echó a andar  hacía el mar un verano del 2016 y nadie volvió a verlo nunca más. 


“Tras seis meses de gobierno del PP, un soleado día de mayo del 2012 la prima de riesgo, que era una puta, se situó en 500 puntos y a partir de ese momento España fue cuesta abajo y sin frenos. En el año 2013 la cifra de parados ya rondaba los 10 millones y se podía ver a gente pidiendo en la calle, incluso ,algunos, llegaron a  amputarse las extremidades para dar más pena, un movimiento que fue denominado como   "la revolución de los tullidos del metro";  otros, los más cobardes, se las metían dentro del abrigo, personas bebiendo agua de los charcos, que más que agua eran orines porque España también sufrió una gran sequía, e incluso gente viviendo dentro de los contenedores de basura. Se cerraron miles de colegios y hospitales que no podían mantenerse a causa de los recortes y el país se paró en seco. Los españoles cada vez se mostraban más hostiles y desconfiados, aumentó la violencia y los robos a mano armada y las personas adineradas fueron abandonando el país de manera sucesiva, excepto la Duquesa de Alba que decía que ella nació en España y moriría en España."

- ¿La Duquesa abuelita, pero si aún sigue viva no?
- Sí, de hecho fue ella quién enterró a su marido Alfonso Diez. ¡La de chistes que habremos hecho a costa de la idea de que muriese! y ahí sigue al pié del cañón con sus 300 años tan bien llevados. Pero no me distraigas niño, que eres un pelín plasta, aparte de feo. 

"En el verano del año 2015 el gobierno de Mariano Rajoy estaba totalmente destruido, se disolvieron las cortes y se creó un gobierno provisional encabezado por María Teresa Campos, una periodista española muy amiga de muchos folclóricos que resultó ser un monstruo con mechas. La corrupción de este partido fue exagerada beneficiando a cantantes borrachas, viejas mariconas y ex concursantes de operación triunfo. Un desastre total que hizo que los perroflautas del 15 M, un movimiento de protesta que surgió en el 2011, lideraran una de las mayores movilizaciones  de la historia de España. Manifestaciones, gritos de guerra, quema de iglesias, piojos, guitarras y manifiestos del chumbayá. El twitter hizo que las noticias corriesen como la pólvora."

-¿Abuela qué es el Twitter?
- ¡Ay hijo! Pues por aquel entonces teníamos WIFI. 

- ¿Y qué es Wifis? ¿Un tipo de animalito? 
- No hijo, que teníamos conexión a internet inalámbrica. ¿Ves el teléfono de rueda que tenemos en casa? Pues todo lo contrario. 

- ¿Y el Twitter abuelita? 
- Era una red social en la que nos pasábamos las horas, aunque gracias a ella la natalidad descendió de manera considerable. Escribíamos nuestras tonterías,  "¿me sigues te sigo?", "unfollow", "block". ¡Ay qué tiempos y que buena estaba yo! 
- ¿Entonces por ahí te enterabas de todo? 
- Más o menos, era un arma de doble filo para que muchos gilipollas se enterasen de las cosas. Pero sí, básicamente muchos movimientos que surgieron por esa época triunfaron gracias a esta red social. Pero prosigo y no me interrumpas más. 

“Los del 15M se instalaron en la plaza de sol  y algunos aún siguen ahí, bebiendo agua de lluvia y comiendo ratones mientras hablan solos acerca de una España sin valores. Cabe señalar que este movimiento surgió efecto los primeros tres meses, pero al ver que las cosas no cambiaban, los españoles, que por aquel entonces esperaban que se formase gobierno, empezaron a cansarse de todo lo que estaba pasando y decidieron tomarse la justicia por su mano. 

Aquí es cuando aparece en escena un político español, concretamente andaluz, que inició su carrera en UCD y  fue presidente del PP en Andalucía, ese político se llamaba Javier Arenas. Este caso es un buen ejemplo de que el rencor y la venganza son malos aliados. Arenas, en el 2012 sufrió su tercera derrota electoral como candidato a Presidente de la Junta de Andalucía, ya que a pesar de que obtuviese más votos que el PSOE no pudo gobernar y eso es algo que jamás superó. En diciembre de 2017, Arenas dio un golpe de estado que sumió a España en el abismo. 

Estalló una guerra civil en la que prácticamente no existían bandos. Los españoles luchaban movidos por el odio y se llegó a dar un total de 2.000.000 de bajas. Los Arenistas, que así se hacían llamar, contra los "perroflautistas" lucharon hasta que estos últimos, sin ningún tipo de sostenibilidad económica, que les permitiese continuar luchando, se rindieron.  El 4 de julio de 2018 se entregó a Javier Arenas las llaves del país y hasta ahora"

- ¿Entonces qué paso abuelita? 

- Pues nada se reformó la constitución, se anuló el derecho a voto,  se quitó la libertad de prensa, la libertad de expresión, el matrimonio homosexual y un largo etcétera.  En resumen, todos los derechos políticos y sociales desaparecieron

- ¿Por eso estamos así abuela? 
- Claro, pero vete ya a arar. Padre te espera.

- Una  cosa más abuela ¿sabes que no existo y que soy un producto de tu imaginación verdad? En realidad, estás hablando sola. 
- Lo sé, Miguelito. Lo sé. 

viernes, 23 de marzo de 2012

Polipiel

Andando hacía mi trabajo me suelo meter por una callecita que huele a orín de indigente y a porros. Vamos, a centro de Madrid. El olor a porros suele venir de un grupo de parados de larga duración que fuman sentados en un portal, pero eso es lo de menos. 
Hoy iba caminando, por esa calle,  pensando en cosas importantes : como en la teoría de cuerdas, en que mi vestido rojo a la luz me parecía muy rojo y en procurar no caerme, cuando de repente he visto algo que me ha dejado perpleja, anonadada, ojiplática. Un travesti, de por lo menos dos metros, con unas piernas como columnas dóricas, jónicas y corintias, llamando a un portal. Hasta ahí todo normal. Pero mi asombro se ha desatado cuando, por la puerta, aparece un señor de unos treinta años de edad, bastante guapo y echando una peste a maricón que tiraba para atrás. Bien, pues al salir le ha pegado un morreo al bigardo con carmín que los de los porros se han levantado y se han ido a buscar trabajo. 
Y yo me pregunto ¿qué tipo de relación puede tener un maricón y un travesti? No sé, imagino que parecida a la que puede tener un perro y un delfín. Ninguna. 
Pero así es amigos, todo es posible. Está pasando. El amor no entiende de botas blancas de polipiel que cubren unos pelos de las piernas como el bigote de María del Monte. El amor no tiene fronteras y sino que se lo pregunten al marica de pelo perfecto y cuerpo escultural. Y no es por nada pero su beso a la del pelucón parecía bastante sincero. Parecía decir: ¡Te quiero coño!
Vale que un travesti es un hombre y que a los maricas les gustan los hombres. Pero salir con alguien que se disfraza de mujer y se pone unas tetas más falsas que la nariz de "Poyella" no me parece muy común. Pero quizá es eso. Quizá nos pasamos la vida obsesionados por el puto qué dirán. Quizá hemos llegado a un punto en el que malgastamos nuestro tiempo pensando y haciéndonos preguntas que no vamos a saber contestarnos jamás. Quizá hablamos más que vivimos.
Desconozco lo que pensaréis vosotros. Pero a mí estas dos personas me han dado una extraordinaria e inusitada lección. Porque cuando les vi alejarse cogidos de la mano, cuando vi que ni siquiera se fijaban en que todo el mundo les miraba, cuando vi que para ellos dos solo existían ellos dos, me sentí muy bien. 
Lo que más me sorprende es que, con solo un gesto, han echado por tierra todos los absurdos principios con los que llevaba comulgando durante toda mi vida. Así que, después de todo, a lo mejor ha llegado el momento de arriesgar un poco. O tal vez no. No lo sé. Mañana me lo pienso. 

lunes, 12 de marzo de 2012

Verde que te quiero verde

Imagino que  sabréis que ahora todas las tiendas Inditex tienen bazar on-line. Para los que aún no estéis familiarizados con comprar ropa por internet quiere decir que tienes a tu disposición todas las prendas de la marca para adquirirlas tan rápido como tecleas tu número de tarjeta de crédito. La diferencia reside en que, en vez de verlas en percha las ves encima de una modelo ojerosa y con cara de tener un hambre que te cagas. 
Pues bien, el otro día, curioseando por la página de “Pull and Bear”, vi un vestido que me pareció  maravilloso. Verde, ajustado, con el toque exacto de putilla pero sin llegar a ser de mujer de moral distraída. Pues bien, yo, tonta de mí, al verlo en el cuerpo de ese maniquí escuálido y carente de cualquier tipo de indicativo de curva o rotonda fui a por él y me hice con  la que suele ser mi talla, la S, comprándolo sin más contemplaciones. 
A los dos días ya tenía el paquete, que contenía el vestido, en mi poder. Lo abrí como una niña mongólica  abre un regalo en navidad y cual fue mi sorpresa cuando de ese sobre saco un trapo verde diminuto, ridículo, ínfimo y casi imperceptible. Vamos, que si hubiese existido la Barbie prostituta ese sería el vestido que  le habrían puesto y cuando digo ese quiero decir  ése. 
No daba crédito a lo que veía. Aún así, sabiendo que yo no entraría dentro de ese vestido ni aunque tuviese el poder de hacerme invisible, me lo probé. Y ahí fue cuando toqué fondo. Lo intenté por arriba, por abajo, de lado, juntando las piernas, metiendo tripa, era imposible. Tras lo que me parecieron nueve horas de sufrimiento, nueve horas  de lo que yo denominaría ejercicio físico extremo, nueve horas de hacer todas las posturas del kamasutra yo sola,  entré en el vestido. Me miré al espejo y, a pesar de mi cara color púrpura por el corte de respiración, mis dos costillas rotas y que se me marcaba hasta el páncreas, no estaba tan mal. Intenté andar pero me resultaba imposible mover las dos piernas. Entonces ahí asumí que si quería salir de casa con ese vestido tenía que aprender a levitar. Sentí pena de mi misma y me inundaron unas ganas de llorar tremendas, pero me contuve e intenté ver el lado positivo de la situación, ya que la pinta que tenía, en ese momento, sudando, con la cara morada y andando como una muñeca de famosa, no valía el dinero del vestido. De hecho, barato me parecía con el espectáculo que me estaba brindando gratuita e indirectamente  el señor Amancio Ortega. 
Muy a mi pesar la cosa no acabó ahí ,tenía que quitármelo. Si ponérmelo fue una tarea ardua y complicada, quitármelo fue más difícil que la reconquista. Se me pasó toda mi vida por delante. Incluso, llegué a asumir que moriría con él puesto, lo adoptaría como mi segunda piel y tendría que aprender a vivir con ello. 
Pero bueno amigos y amigas, al final, gracias a dios, pude desprenderme de esa arma de destrucción masiva y respirar. Por otro lado,  mis entradas siempre tienen una moraleja, a una que le gusta  ponerle  a sus textos un toque cutre de fábula del siglo XVIII, y os diré lo que pensé cuando conseguí deshacerme del vestido, debo puntualizar que tardé 3 días enteros, pensé que, en ocasiones, vivimos forzándonos a ser personas que no somos. Nos convertimos en auténticos especialistas en fingir, maestros en la dramatización de nuestras vidas y sobre todo,  nos obligamos  a salir con gente que, reconozcámoslo, somos conscientes de que no nos llevará a ninguna parte excepto a perder el estupendo tiempo del que disponemos. 
Así que, disfrutemos del maravilloso regalo que es  el ser únicos. Conozcámonos. Aceptémonos. Seamos felices. Al fin y al cabo yo no soy una modelo y el verde no me queda tan bien. 


miércoles, 7 de marzo de 2012

FRESAS SIN PROZAAC

Estaba el otro día en mi casa aburrida y cuando te aburres hay tres cosas que puedes hacer: Twittear, jugar a la XBOX o comer. Pero no me apetecía abrir el twitter y ver a todos los gilipollas a los que sigo. Pensé en jugar a la XBOX pero me pareció una tarea demasiado complicada ya que ni siquiera tengo. Así que abrí la nevera y las vi. FRESAS. Un bol lleno de esas preciosas frutitas rojas. Cada una con su correspondiente ramillete verde a modo de sombrero. Tan bellas y perfectas como la madre tierra y la investigación transgénica pueden hacerlas. 
Me cogí unas cuantas y cuando me estaba comiendo la tercera fresa me puse a llorar. Y no fue un llanto cualquiera no, fue un llanto de bebé esquizofrénico. Un llanto de ama de casa alcohólica. Deposité la fresa mordida en el bol, soy así de impúdica, y traté de investigar el motivo de mis lamentos. Me miré las tetas y seguían estando en  el mismo sitio. Eché una ojeada a mi yo del espejo y todo estaba normal. Hasta llegué a pensar que había sufrido un aborto espontáneo. Pero sin estar embarazada que te pase eso es bastante extraño. No entendía nada. Pero de repente me di cuenta de algo,  las fresas son una fruta afrodisíaca y eso está relacionado con el amor y el amor es algo inexistente en mi vida. Luego no sé por qué me vino a la cabeza la película de nueve semanas y media, pero eso es otra historia. 
Llega la primavera y con ella llegan las fresas, las cerezas y las florecillas. Aunque también llegan las alergias y la gente con mocos. Pero a parte de eso con la estación magenta llega ese sentimiento que nos inunda el alma y nos hace desear estar muertos de manera prematura. Por lo menos a mí. 
¿Y si tampoco me importaba por qué cojones lloraba? Empecé a pensar. Venga Postu piensa. PIENSA. PIENSA. Y fue en ese momento cuando me di cuenta de que yo en realidad me estaba engañando. Estaba intentado evitar lo que sentía. Estaba apartando de mi vida aquellas personas que querían quererme. Sería miedo, desconfianza, llámalo X. Pero era totalmente consciente de que llevaba varios meses evitando todo lo que pudiese afectarme directamente. Evitando la vida. 
Volví a la cocina, abrí la nevera y cogí otro puñado de fresas. Total, hoy ya no podía hacer nada. Seguramente mañana tampoco. Algún día. Supongo. 

jueves, 1 de marzo de 2012

Calderas y rumanos locos

Hace mucho que no actualizo. Supongo que no tenía nada interesante que decir o  que soy demasiado vaga o las dos cosas. Pero,curiosamente, ninguno de estos motivos son ciertos. La única verdad que existe es la que paso a  relataros a continuación: 
Hace un par de meses me disponía a salir de mi casa. Y mientras me estaba arreglando o haciendo lo que podía me llegó una llamada de un número desconocido a mi Black Berry , que aunque es blanca tiene tanta inmundicia que es ahora cuando hace honor a lo de Black. Cogí el teléfono y dije: ¿Sí? Y me contestó una voz al otro lado del teléfono de marcado acento mexicano que me intentaba vender una tarifa plana. Pero ahí no acabó todo, cuando salí de mi casa me secuestró una banda de rumanos circenses, uno de ellos era enano y me resultó bastante gracioso imaginármelo manteniendo relaciones sexuales con una mujer altísima. Me metieron en el maletero de una furgoneta y entre melocotones y melones, los míos no,  me  dijeron que moriría si volvía a hacer una entrada en este blog. Luego me llevaron a un Pans and Company, me compraron un bocadillo y me dejaron en el metro de Legazpi. 
Y ese es el motivo por el que no he escrito en dos meses. Entendedlo estaba aterrorizada. Pero ya no lo estoy. Y  desde esta historia os voy a contar una muchísimo peor:
Últimamente cada vez que me voy a duchar, hago lo que todas las personas, bueno casi, porque yo me ducho con gafas de bucear. En cualquier caso, me desvisto, me pongo mis gafas de buceo y me meto en la ducha. Y no falla. NO FALLA. Cuando me estoy lavando el pelo empieza a salir el agua helada, gélida, en su punto álgido, FRÍA DE COJONES. Al principio no lo quieres asumir y piensas: “venga ahora mismo vuelve el agua calentita”. MENTIRA. No vuelve, nunca vuelve. Así que sales de la ducha llena de jabón y te arrastras hasta la cocina, mi caldera está en la cocina, mientras vas mojando el suelo, también de agua, y pegándote contra todas las esquinas. Llegas a tu destino, te plantas delante de la caldera y empiezas a cagarte en su puta madre. HIJA DE LA GRANDÍSIMA PUTA LA CALDERA. 
Y es en ese momento, justo en ese instante, cuando sabes que tu día será una puta mierda como todos los demás. Así que abres tu cajita de inhibidores de serotonina y te la tomas entera mientras la riegas con un buen chorro de Coca-Cola Light. Luego falleces y todo el mundo dice que lo siente muchísimo y que siempre se van los mejores. 
Pero es mi caldera y, a pesar de que me putea día sí y día también, la quiero mucho y nos tocamos a veces. 
Feliz jueves.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Bla, bla, bla, bla...

Siempre he tenido una extraña fascinación por las personas calladas, gente que sus secretos solo los comparten con ellos mismos. Personas que nunca se pasan por hablar de más y  que no se sienten incómodas con los silencios, personas que simplemente no se esfuerzan por mantener una conversación o que  no sudan la camiseta por intentar hacer pasar un buen rato a los demás. 
Jamás he sido así. Siempre he pecado de hablar de más y nunca me ha gustado, pero llegado el momento soy incapaz de callarme, siempre digo irremediablemente lo que pienso. Es como sino pudiese sujetar las palabras en mi boca y se abriesen a patadas para salir una tras otra. ¿Es un defecto ser tan sumamente transparente? Yo creo que sí, soy carne de cañón. 
Me cuesta mucho enfrentarme al puto silencio. Cuando estoy acompañada  veo imprescindible llenar esos espacios de tiempo con millones de palabras, a pesar de que muchas veces estén totalmente vacías de contenido. Si estando con alguien hay más de un  silencio de treinta segundos, me empiezo a poner nerviosa y a sacar temas de mi chistera de emergencia. Es algo casi compulsivo pero es totalmente real. 
Nos pasamos la vida hablando, hablando y hablando. Hablamos de cosas que haremos, las cuales casi nunca se realizan, de lo que queremos, que casi nunca conseguimos o  hablamos de las cosas  que sentimos, y normalmente nos dejamos en el tintero las importantes. ¡Cuantos viajes habré hecho en cenas con amigas!
Cómo está el tiempo de loco parecía que iba a llover pero al final va a escampar. ¿Cómo llevas los exámenes? Yo creo que me quedan todas. Menudo pedo ayer, tengo un resacón. Me gusta fulanito. He dejado a menganito. Cafés que se alargan y cigarros que no se acaban. 
La cruda realidad, a pesar de que a los bocazas como yo nos pueda doler, es que  los mejores momentos de la vida son en los que no hace falta hablar.  

sábado, 10 de diciembre de 2011

Cáncer

Un coche, un trabajo digno, una relación estable, hijos, quizá un perrito, una casa hipotecada a 40 años, ir al cine cada dos semanas, más trabajo,  cenas con amigos, pagas extraordinarias, navidad con la familia, conversaciones insustanciales, los niños bien gracias, el lunes empiezo la  dieta, una copa y ya,  el lumbago me está matando, más trabajo, no llegamos con las facturas, lleva a los niños al cole, corre, café y amigas,  el coche me ha dejado tirado, hoy estoy cansada, no soporto a la zorra de tu madre, ya nos han subido el IVA, más trabajo, vacaciones con todo incluido,  el niño tiene gripe, esta noche no, me duele la cabeza.


viernes, 9 de diciembre de 2011

Desordenobsesivocompulsivo

AVISO: Esta entrada no tiene sentido, pero como es el único lugar en el que se me permite decir lo que me salga de los ovarios pues… pues eso.
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Últimamente todo me huele a falso, todo lo veo bajo un prisma artificial, no se si lo he creado yo misma o es la puta realidad. Amigos, es un hecho, me estoy volviendo una cínica y además me recreo cada día en el maravilloso placer de mi propia desfachatez. La verdad que todo me importa bien poco, ya no paso por el aro, no quiero creer en nada y no me apetece que la gente me repita un millón de veces que las cosas saldrán bien. 
Miro a las parejas que están enamoradas y me cago en todos sus muertos y en los de toda su familia, porque, en realidad, me muero de ganas de tragarme la fábula de nuevo,  pero muy a mi pesar creo que ya no estoy hecha para toda esa parafernalia. He cambiado, ya no soy la misma y tampoco creáis que me desagrada, al contrario, le estoy empezando a coger el gustillo al papelón que estoy interpretando. 
Por otro lado, tengo amigas que están a punto de cortarse las venas porque últimamente soy una queja con patas. Ellas se sientan conmigo y yo me dedico a relatar con todo lujo de detalles lo desgraciada que soy y la mala suerte que tengo en la vida. Y lo que antes eran miradas de consuelo  y consejos valiosos ahora se han convertido en miradas asesinas y frases manidas. La verdad no sé cómo consiguen sacar fuerzas para aguantar la cantinela de cada día, pero supongo que ellas son muy buenas amigas y yo demasiado insistente. 
Como no se que clase de persona quiero ser y en estos momentos resulta imprescindible que lo averigüe, por mi salud mental y física, he considerado la posibilidad de hacerme un piercing en la parte superior del labio, pintarme un rabillo del ojo astronómico y empezar a escribir con h al final de cada término. Sería una de esas chonis ignorantes y felices que esperan que un chico de coche tuneado las recoja para ir a una discoteca en algún polígono industrial. O quizá podría ser una de esas chicas que van de calladas, esas féminas misteriosas con los labios pintados de rojo y la cara muy pálida que leen “Las flores del mal” y chapurrean francés.  O podría ser un transexual o  una gota de lluvia, una rana, una estilográfica o  quizá un astronauta, un cuadro torcido, una clave de sol, una cuchara de plástico de esas de los bebés (adoro esas cucharas), un pastor alemán, una toalla de playa con la imagen de Piolín, una pila, un escroto, una miga de pan, la mula del Belén, un obrero de la construcción, una foto de las que te vienen con el marco, una baldosa ,una cuña, un pelo encarnado, una polaroid, un pitufo, una periodista frustrada entregada al alcohol o  simplemente hacerme china. 
Happy Friday 

domingo, 20 de noviembre de 2011

Nunca será tan fácil.

Se sentó en su vieja silla e intentó respirar pero no notaba ni siquiera el aire llegando a sus pulmones. Hoy había tomado la primera decisión real en toda su vida pero se seguía sintiendo un desterrado. Cada vez se hacía más pequeño y con certeza conocía al culpable de lo que le estaba pasando, de hecho se conocía desde que nació. Encendió un cigarro y mientras el humo creaba formas en el aire, le vio.  No tendría más de 25 años, pelo negro y complexión normal. Jamás pensó que fuese así, de hecho siempre  había creído que le aterraría, pero cuando llego el momento no sintió eso, al contrario,  notó como su cuerpo se inundó de una paz desconocida para él. 

El joven se sentó a su lado y le sonrió. No dijo nada porque estaba todo dicho. Ya no había nada que hacer, su vida era como esas películas malas que ya sabes como van a acabar, pero que aún así las ves esperando encontrar algo. Se dirigió al recién llegado y le pidió unos minutos más, lo que le sirvió para volver a  respirar con normalidad. Siempre pensó que  las cosas serían diferentes, la frase “Yo no acabaré así” se había hecho dueña de sus pensamientos.

 Por unos instantes se trasladó a su pasado y busco en lo más recóndito de su mente esos recuerdos que lo habían acompañado durante toda su existencia. Pensó en su  padre, recordó la expresión de su cara cuando le decía que él  sería lo que quisiese ser, que tenía el mundo a sus pies. Esbozó una media sonrisa preguntándose si alguna vez lo tuvo, si fue así lo dejo totalmente de lado para dedicarse exclusivamente a su destrucción. No había sido fácil invertir todo lo que era en apuestas perdidas, pero lo había conseguido. 

Volvió al escenario de su vida, el mismo que diseñó exclusivamente para él, y tomó la mano que le tendía el extraño desconocido, estaba fría, sobre todo comparada con el calor que desprendía todo su cuerpo. Era la hora, su momento, por fin era el protagonista de su guión. Expiró por última vez como si quisiese expulsar sus sueños al vacio, se armó de valor y emprendió su camino. 

jueves, 27 de octubre de 2011

No existen los finales made in Hollywood

Quieres decirle que se quede pero no debes, porque no puedes atarle. No puedes atarte.  Solo hay dos palabras sobrevolando tu mente, esas palabras que te dijo en una época en la que erais verdaderamente felices. De pronto, te encuentras repitiendo para tus adentros todo lo que te gustaría decirle, pero no eres  fuerte, de hecho nunca lo fuiste, al menos no lo suficiente. El valor se fue escapando entre su desidia y tú desapareciste entre su indiferencia.  Le miras y apenas puedes verle, puede que quede algo de lo que tú conociste, haces un esfuerzo por percibir aquello pero no hay ni rastro, simplemente se ha esfumado.

Cierras los ojos y piensas como habéis llegado hasta aquí. Recuerdas el primer beso, ese que hizo que todo tuviese sentido, y repasas cada detalle de ese instante que inmortalizaste en tu mente. Un beso real y a la vez perfecto, un beso que consiguió definiros y que os salvó de vosotros mismos, un beso que os conquisto, que os arrastró y que seguramente os separará.

Vuelves  del mañana al ahora y te encuentras de nuevo con tu realidad, en ocasiones la realidad es una auténtica zorra egocéntrica. Él se incorpora y se dispone a recoger los pedazos de su vida que han quedado en la que un día fue vuestra casa. Una pequeña maleta es suficiente para guardar todo lo que fuisteis. Por tu mejilla resbalan lágrimas que morirán en algún lugar de tu cara, te prometiste no llorar cuando este momento llegase, pero una vez en el no puedes evitarlo. Él te dice que no llores y tú solo piensas en el titánico esfuerzo que hicisteis los dos para hundiros, empujasteis hacía abajo con todas vuestras fuerzas y lo peor es que ni siquiera lo hicisteis juntos.

Se oye el ruido de la puerta, él tira su equipaje en el suelo y respira hondo unos instantes. Tú no puedes mirarle, eres incapaz de ver cómo se va. Entonces es cuando se aproxima y te mira, con ese modo de mirar tan suyo que hacía que te temblasen las rodillas y te sorprendes al ver que todavía es capaz de conseguirlo. Está tan cerca de tu cara que apenas puedes respirar. Te besa y volvéis  por unos instantes a vuestro pasado, un  punto y final que dice todo y a la vez no dice nada. 

La puerta se cierra y tú simplemente piensas que, a veces, las grandes historias de amor empiezan y acaban con un beso. 

lunes, 24 de octubre de 2011

El paradigma romántico

¿Recordáis esas películas antiguas en las que el hombre se esforzaba hasta el extremo para comportarse como un verdadero gentelman?. Películas de una época en la que la palabra romanticismo todavía significaba algo. Habrá gente que tache de machista que un hombre te abra la puerta del coche o acuda furtivamente a tu ventana y arroje pequeñas piedras  en tu alféizar. Ahora si tiran una piedra en tu ventana  lo más seguro es que sea obra de algunos anti-sistema y habrán tirado a dar.

¡Qué bonito era cuando los hombres abrían las puertas a las mujeres! Y no como actualmente que el otro día  un tío en mi universidad me la cerró tan de golpe que casi me deja la nariz como Poli Díaz “El potro de Vallecas”.  Porque es verdad, asumámoslo el romanticismo ya no se lleva, está pasado de moda casi tanto como los zapatos de punta fina o el terciopelo.

Pero no me digáis que no sería maravilloso que por un día pudiésemos vivir en una película de los años 60, cuando aún era erótico que una mujer enseñase las piernas. Ahora estamos tan acostumbrados a ver tetas que cuando sale una famosa que no ha enseñado su anatomía es como si le faltase algo y lo que le falta es la portada en Interviú.

Antes se llevaban las cartas, pero en papel , nada de emails, cartas que expresaban mil sentimientos y que contenían el alma de los enamorados que nerviosos volcaban todas sus emociones en ellas.  Ahora no, ahora se liga por tuenti o por facebook, ¡Para qué vamos a esforzarnos si los emoticonos nos lo dan todo hecho!

Ahora es romántico que te dediquen entradas en las redes sociales, y que en vez de canciones de  Sinatra te conquisten con “temazos” de Pitbull. Porque claro, Pitbull  es el rey del romanticismo y lo refleja reiteradamente en su música,  porque esos “Dales” y esas continuas alusiones a  que las mujeres realicemos felaciones son como poemas de Bécquer. Vamos, que  podemos calificarlo como una especie de trovador del siglo XXI. Además ,como todos sabemos, es capaz de contar hasta cuatro y en inglés.

Aunque si nos ponemos a hablar de reggaetón podemos estar hasta que Madrid sea sede olímpica. Yo como fémina puedo decir a voz en grito que estoy hasta los mismísimos ovarios del reggaetón. Además, considero que tiene que atentar contra algún derecho constitucional que existan canciones que relegan a la mujer a coño con patas.

Porque ahora todo ha cambiado antes a un te quiero se le daba el verdadero valor que encierran esas dos palabras. Ahora se dice te quiero , cuando se quiere decir te quiero follar, y lo peor son las variaciones de la palabra como añadirle al final un “mazo” o un “tronca” y por supuesto también se pueden realizar combinaciones con ambos términos “te quiero mazo tronca”.

Así que me rindo a lo evidente: El romanticismo es un mito.  Pero ya os garantizo que no bailaré a ritmo de  reggaetón por ahí sí que no paso. 

domingo, 23 de octubre de 2011

Cuando reírse es una mala idea.

Seguro que a muchos os pasa que no podéis evitar reíros en determinadas situaciones en las que la risa está  totalmente fuera de lugar, porque no procede, porque el asunto en cuestión no tiene ninguna gracia o porque podéis herir los sentimientos de vuestros congéneres.   Pero aún con esas, en muchas ocasiones el cuerpo puede más y acabáis aguantando la carcajada y haciendo muecas en las que se intuye un deformado esbozo de sonrisa que se asemeja bastante a un estreñimiento agudo.

Esos instantes, en los que no lográis contener vuestros impulsos más primarios, os hacen sentir malas personas, gente sin sentimiento o cyborgs con una mínima capacidad de empatía. Momentos en los que imploras a Dios, a Alá o a su puñetera madre que por favor no te haga sufrir más y frene esa carcajada que notas que está llegando desde lo más profundo de tu alma.  Instantes en los que te sorprendes pensando en cosas tristes tales como la tragedia de Fukushima, los niños del tercer mundo o la nariz de Belén Esteban, pero ni con esas logras superar el mal trago.

Por lo tanto, con el fin de solucionar estos “tierra trágame” me dispongo a enumerar la lista de lugares/situaciones en el que las risotadas están más que vetadas:

1-      Cuando un amigo/familiar/o conocido  te relata una  historia  traumática. Por ejemplo: “A  mi hermano le ha atropellado un minibús del imserso , ha perdido todos los dientes y le ha quedado un tic en el ojo derecho de por vida”. No hace falta decir nada más, pero si te ríes te arriesgas a perder el cariño de dicha persona y a quedar como un protozoo carente de emociones.

2-      En un entierro.  Suele ser bastante común pero cabe destacar que en estas condiciones si tienes dotes para la interpretación podrás intentar que tu risa parezca un llanto ensordecedor, pero claramente esto solo es apto para personas con un alto nivel de  destreza teatral.

3-      En una biblioteca. Es inevitable muchas veces encontrarse con este problema en el lugar sagrado para el estudio por excelencia. Pero en ocasiones y sin saber porqué, ves el grano del tío que estudia frente a ti, la legaña de la chica de al lado o lees en tus apuntes una errata, que en otro lugar no te haría ni pizca de gracia, y te empiezas a reír y claro si estás con alguien puedes disimular y hacer como que te ríes con tu “partener” de estudio  y solo quedarás como un maleducado. El problema viene si estás solo, porque si es así la gente se cree que estás pirado y corres el riesgo de quedar como un  forever alone y ser excluido socialmente de la manada.

4-      De  un defecto físico de alguien. Por ejemplo una vez me atendió en una tienda de ropa , no diré la marca, una chica de voz aflautada , vamos que parecía la voz  principal de los pitufos maquineros y no pude evitar dibujar en mi rostro una sonrisa arcaica para después usar la táctica de los niños del tercer mundo, no funcionó.

5-      Cuando alguien se cae. Es verdad no deberíamos reírnos y yo con menos razón , ya que soy el ser humano más patoso del globo terráqueo, pero no podemos evitarlo. Ya sea un anciano, un niño o incluso un discapacitado, es algo superior a la raza humana , en mi opinión debería ser  objeto de estudio en futuras investigaciones de la Universidad de Wisconsin. 

6-      En una iglesia. No sé si será el olor a incienso que desprende la atmosfera eclesiástica o por las miradas del sacerdote al monaguillo o simplemente porque sí. Pero admitámoslo te ríes  y te sientes mal a la vez. Lo peor viene cuando, concentrándote en tus esfuerzos por no desternillarte mientras te tapas la cara con el librillo de los cánticos, subes la mirada  y ves al Cristo crucificado mirándote y ya se te queda mal cuerpo para lo que  te queda de día, independientemente si eres o no creyente.

Tras esta reflexión  y pensándolo bien puede que me merezca un destino lleno de caídas, historias trágicas, iglesias, exclusión social,  una voz de pito fruto de una  sobredosis de hormonas y risas en mi entierro…

jueves, 20 de octubre de 2011

La culpa de todo la tiene Pretty Woman.


Creo que casi todas las mujeres, excepto la Barbie que nació con un Ken bajo el brazo, hemos sentido el influjo de esos malditos domingos en los que te sientes sola, amargada y fea. Esos días que vas a ver una película romántica con una amiga y te retuerces en la butaca viendo como el galán de la pantalla, un chico al que le gusta la música pop-indie y las películas de serieB, se las ve y se las desea para conquistar a una zorra que no hace más que hacerse la interesante y poner gestitos . Lloramos, lo pasamos mal y elevamos al punto de ebullición nuestro odio a todos los enamorados.  Porque esas películas solo te recuerdan que estás soltera, y al final del metraje  solo hay un par de frases sobrevolando tu  trastornada mente “Porque esto no me pasa a mí” y el clásico y demoledor “Voy a morir sola”. Así que vuelves a casa deseándole una enfermedad de transmisión sexual al director de la película, a sus actores y a todo el maldito set de rodaje.

Y yo me pregunto ¿Qué es lo que nos pasa a las mujeres? ¿De verdad necesitamos todos esos románticos actos de fe para tener una relación satisfactoria? ¿Realmente somos Julietas de la era digital esperando a un  que un Romeo llegue y de un golpe de efecto a nuestras vidas?.

La culpa de todo esto la tiene Pretty Woman. Crecimos creyendo que un maromazo forrado, cuya sonrisa puede dejarte menopáusica de la impresión, se va a acercar a una prostituta, que se encontraba haciendo la calle en ese preciso instante, y va a ver en ella todo lo que su chulazo y los 800 hombres que se la han beneficiado pagando no han visto, “que-ella-no-es-como-las-demás-tío”. Porque claramente la peluca rubia y las botas hasta las ingles le demostraban que esa meretriz era diferente de las cientos de miles de putas que estaban trabajando en Rodeo Drive en ese momento, tan simple como que ella era Julia Roberts y el Richard Gere. Ella le salvó a él y él le dio un cheque en blanco y le puso un piso a su nombre en el centro de Beverly Hills. Machismo puro y duro pero nos lo tragamos con patatas y así estamos.

Obviando los motivos que nos han llevado a este estado de enajenación transitoria me da la sensación que algunas de nosotras nos pasamos la vida esperando a que llegue nuestro príncipe azul, ese hombre perfecto que en el tercer acto nos rescatará de nosotras mismas. Ese instante perfecto, con la persona perfecta, en un lugar bucólico a la par que moderno y que bajo unas velas perfumadas que desprenden un aroma a puta primavera nos diga : Eres tú.

Pero tristemente queridas mías  y por mucho que me pese  las películas son películas, los hombres son hombres y nosotras somos tontas. 

viernes, 28 de enero de 2011

Lo que no queremos ver

Hoy me he impresionado al leer un artículo publicado por Carlos Hernández, periodista que cubrió la guerra del Golfo y que  estuvo presente en el Hotel Palestina. No sé si me ha impactado más la rabia que desprendía cada palabra del escrito, o lo que se contaba en el, en Iraq aún continúan las muertes y es la violencia la que pone las reglas en un lugar ya olvidado.

Cada día son malas noticias, y es un hecho que la suerte está mal repartida, la esperanza de vida de los iraquíes es cada vez más baja, puesto que,salir a la calle supone jugarse la vida. Vivir o morir , no hay más. La cruda realidad se nos presenta de esta manera. Mientras, en el mundo occidental, hacemos la vista gorda ante una situación que se desborda, dando prioridad a lo que menos importa y dejando a los políticos, enfundados en trajes de hipocresía, decidir por nosotros.  

lunes, 10 de enero de 2011

Ser de verdad

“Vivimos continuamente esperando algo más y probablemente moriremos esperándolo”

Creo que las personas siempre dejamos un resquicio abierto para sumergirnos en nuestros deseos ocultos, para respirar y poder volar libres por unos instantes, para ser mejores o peores, o para ser simplemente quienes queremos ser, sin necesidad de ningún tipo de disfraz.

Nos cuesta ser como somos realmente, y al menos la mayor parte de nuestro tiempo vivimos fingiendo, poniendo una sonrisa en momentos equivocados y lamentándonos en secreto . Acabamos  hartos de fingir, hartos de creernos el cuento en el que hemos transformado nuestra vida y hartos de ser las personas en las que nos hemos convertido, y siendo honestos ya no sabemos en qué punto desaparecimos del mapa.  No nos damos cuenta que, a veces, lo que dejamos de lado, es en realidad nuestra  propia vida.

 Es un hecho, cuando sientes que te estás perdiendo algo, cuando  crees que no estás viviendo de verdad, quizá es hora de cambiar…


viernes, 31 de diciembre de 2010

Adiós cancerígeno 2010. Bienvenido esperanzador 2011

Hoy nos despedimos del año 2010 y celebramos la llegada del 2011, un año cargado, una vez más, de buenos propósitos que desmontaremos al llegar enero, aunque esperemos que el 2011 nos traiga mejores noticias .

Hagamos borrón y cuenta nueva , dejemos el folio en blanco y comencemos a escribir juntos la partitura que sonará en los próximos 12 meses, en nuestra mano está que la esperanza y la fe vuelva a surgir en un país tan sumamente abatido como España. Es nuestra labor como ciudadanos dejar los prejuicios a un lado, para conseguir salir de este agujero en el que estamos inmersos, sabiendo, que solo luchando unidos podremos conseguirlo.

Dejamos atrás varios sucesos que no debemos olvidar pero sí superar. Mientras, esperaremos que el 2011 se apiade de nosotros y nos traiga la luz necesaria para que dejemos de navegar en la total oscuridad, y podamos ver con claridad lo que tenemos delante, comprendiendo el interior de cada uno de nosotros. Es hora de pegar una bofetada a nuestra pasividad y con un poco de suerte intentar darle un sentido a nuestra vida.

Por el momento llenemos nuestras copas, crucemos los dedos y esperemos que  la esperanza se cuele por cada uno de los hogares Españoles.  ¿Y quién sabe? Todo puede ser.


miércoles, 29 de diciembre de 2010

CNN+ se apaga para siempre

Acabamos  de presenciar como una de las cadenas informativas más completas de nuestro panorama nacional nos dice adiós. CNN + contaba con un gran equipo de profesionales de la talla de Iñaki Gabilondo o Antonio San José.  Un canal que se ve obligado  a poner punto y final a su recorrido, por circunstancias ajenas a su voluntad.

Hoy a las doce CNN+ España se despedía de la mano de Benjamín López. Hoy hemos contemplado como se apagaba la cultura para abrir paso a uno de los grandes despropósitos de la televisión. Hoy la ignorancia ha venido para quedarse, una vez más. Hoy me he visto obligada a borrar este canal, negándome a darle la bienvenida a Gran Hermano 24 horas...Pura ironía. 

Podemos dejarlo pasar, como tantas cosas, o podemos protestar por esta imposición. Por todos los jóvenes que luchamos para poder formar parte de esta profesión. Por todos los profesionales que han tenido que renunciar a su empleo y resignados soportar, como se cometía una gran falta de respeto al periodismo  y al trabajo bien hecho.

Por último, me quedo con una frase emitida, en esta injusta despedida, por Benjamín López: “Una decisión empresarial  que no entiende ni de sueños ni de ilusiones,  sino de cifras puras y duras, pone fin a nuestra andadura ”.




Por ese momento que nos os han dejado… 

viernes, 24 de diciembre de 2010

La ley de economía insostenible y la máquina para copiar jamones


Estos días hemos visto como la denominada “ley Sinde” se iba por el retrete político,(por 20 votos en contra, todo hay que decirlo) y son muchos los titiriteros que se han arrojado a los medios  de comunicación a manifestar su disgusto por la no aprobación de esta ley,  asegurando el miedo de los políticos a enfrentarse a los internautas y recriminando a los partidos de la oposición su desvergüenza mientras amonestaban al propio gobierno el miedo a la pérdida de votos, al ser esta una ley muy impopular. 

Llevo muchos días preguntándome el significado real que tiene esta ley, una ley que, en mi opinión, deja mucho que desear. Llevada a cabo por una ministra de poderosa soberbia  a la que su propio ego no le ha dejado ver con claridad las consecuencias de llevar a cabo este proyecto.

“Si es legal, es legal” este es el eslogan con el que muchas páginas de descargas y contenidos online se defendían de los ataques políticos que provocaban su cierre inminente. No puedo evitar preguntarme, ¿Se es un delincuente por intentar acercarse a la cultura?.

A pesar de su rechazo en el congreso el secretario de Organización del PSOE, Marcelino Iglesias, ha afirmado con arrogante seguridad que la ley será aprobada en el senado, tachándola de imprescindible.

Por último, me quedo con un mensaje publicado en twitter por Esperanza Aguirre:Sólo un juez puede decidir si se cierra una página y no el Ministerio de Cultura, volvemos a la Inquisición.

No sé lo que pasará en el futuro, pero de momento me voy a ver una película en cinetube, que a delincuente no me gana nadie.



miércoles, 22 de diciembre de 2010

¿Lo echamos a suertes?

Hoy la suerte se ha repartido por toda España, o eso dicen (a mí no me ha tocado nada). El destino ha venido acompañado del número 79.250, una serie que para unos pocos significa una vía de escape a sus problemas y para muchos un adiós a sus esperanzas de convertirse en millonarios.

Aunque hablando del tema de la suerte, considero que ésta es muy relativa. Hay personas que se pasan la vida esperando un golpe de suerte que nunca llega, un cambio radical que les traiga algo bueno a sus vidas, cambiando así sus perspectivas de futuro. No a todo el mundo le llega ese momento, pero lo que puedo afirmar es que la suerte nos aporta esperanza, una contracción de fe con la que miramos al horizonte esperando que pase algo que nos saque de aquí, un rayo de luz que se plante nuestras vidas y nos diga: “Hoy pequeño,  es tu día de suerte”.

Y hasta que eso llega, nos sentamos a esperar al destino, anhelando que este  pase por nuestro lado y nos dedique una sonrisa…Nos sentamos a intentar vislumbrar su figura, mientras repasamos en nuestra cabeza nuestros deseos más irrealizables. Nos sentamos para contemplar como a veces los sueños se hacen realidad.



Yo creo en la suerte ¿Y vosotros?

Una buena chica en un lugar mezquino

“ He visto en tus ojos que odiabas el mundo .Yo también lo odio”

The good girl (Miguel Arteta, 2002) una película que vi de casualidad un día en el que nada es el plato principal, sinceramente no sé porque la vi pero lo que sí sé es que me alegro de haberlo hecho.

La soledad es el tema central de la película, un tema que da para mucho y que consigue eclipsar esa búsqueda ansiada de felicidad que tenemos todos los seres humanos. Porque cuando todo te da igual, no importa lo que hagas y más te vale tratar de mantener la puerta abierta a algo que te haga sentir que todavía estas vivo.

Personajes envueltos en días grises a los que les asusta mirar al futuro, personas que no saben muy bien quienes son, ni lo que quieren ser. ¿Acaso alguno de nosotros lo sabemos?


Porque todos necesitamos un final feliz.